Autor
Frases célebres de Titanic
69 frases
Soy el rey del mundo
Era el barco de los sueños para todos los demás, para mí, era un barco de esclavos, regresándome a los Estados Unidos en cadenas. Por fuera, era lo que toda chica bien educada debía ser. Por dentro, estaba gritando.
No soy un idiota, sé cómo funciona el mundo. Tengo diez dólares en el bolsillo, no tengo nada que ofrecerte. Lo entiendo. Pero ahora estoy demasiado involucrado. Saltas, yo salto, ¿lo recuerdas?
Mil quinientas personas quedaron en el mar cuando el Titanic se hundió bajo nosotros. Había veinte botes flotando cerca y sólo uno regresó. Uno.
Escucha Rose, tú vas a salir de aquí, vas a seguir adelante y tendrás muchos hijitos, y los verás crecer. Vas a morir siendo una anciana calentita en tu cama. No aquí, no esta noche. No de esta forma. ¿Me entiendes?
No te preocupes. Es un adiós sólo por un rato. Habrá otro bote para papás. Este es para mamás y niños. Dale la mano a mamá y pórtate bien.
Los secretos enterrados del Titanic.
Gracias por ese análisis forense, Sr. Nodine. Por supuesto, el experimentarlo fue algo diferente.
Nuestra diferencia en gusto es que yo sí tengo.
Típico. Los perros de primera clase ensucian aquí. Para indicarnos nuestro sitio en el plan de las cosas ¿No se nos vaya a olvidar?
Las mujeres y las máquinas no van juntas.
Di que algún día iremos a esos paraísos perdidos, aunque sea por soñar despiertos. Claro que iremos, beberemos cerveza barata, nos montaremos en la montaña rusa hasta acabar vomitando, y pasearemos a caballo por la playa pisoteando las olas.
Es lo bueno de París, muchas mujeres quieren desnudarse.
Claro que es injusto. Somos mujeres. Elegir nunca nos es fácil.
Mi dirección actual es el R.M.S. Titanic, luego, depende del humor de Dios.
Recuerda, aman el dinero, finge tener una mina y entrarás en el club.
Quiero que me dibujes como a tus francesas con eso puesto. Sólo con eso puesto.
Haz que cuente, nos vemos en el reloj.
La vida es un juego de azar.
Tengo todo lo que necesito aquí conmigo. Tengo aire en mis pulmones y hojas de papel en blanco.
La vida es un don y no quiero desperdiciarla. No se sabe qué mano tendrá después. Se aprende a tomar la vida como viene. Para hacer que cada día cuente.
Creo que está sonrojándose gran artista. No imagino a Monet sonrojándose.
Olvídalo chico. Tienes tantas posibilidades de acercarte a ella como de que un ángel se te aparezca y te toque con su gracia.
Me sentía como si estuviera al borde de un precipicio, sin nadie que me ayudara a no caer.
Música para ahogarse. Esto es primera clase.
Su dinero ya no puede salvarlo, más que a mí.
Cuando este barco atraque. Me voy a ir contigo.
Han desaparecido dos cosas esta tarde. Una ha vuelto y creo saber dónde está la otra.
Mujeres y niños primero.
Creo que ya consiguió sus encabezados, Sr. Ismay.
Prefiero ser su hetaira que tu esposa.
Vestimos elegantes y nos hundiremos como caballeros. Pero quisiéramos un brandy.
Exteriormente era todo lo que una jovencita bien educada debía ser pero mi interior gritaba en rebeldía.
La otra noche dormí bajo un puente y ahora estoy en el barco más grandioso tomando champaña con ustedes. Sírvame un poco más.
Esperar a vivir, esperar a morir… Esperar una absolución que nunca llegaría.
Llamaron al Titanic: el barco de los sueños, y lo era, realmente lo era. Te amo Jack.
Ganar ese boleto fue lo mejor que me sucedió. Me trajo a ti. Y estoy agradecido por eso, Rose.
Jack. Aquí es donde nos conocimos.
No me alejaré de tu vida sin saber que estarás bien. Es todo cuanto quiero.
El corazón de una mujer es un océano de secretos.
Si tu saltas yo salto ¿Recuerdas?
Caballeros, fue un honor tocar con ustedes esta noche.
Estoy harta de ser amable, maldita sea. Ahora llévenme abajo.
Lástima que no guardé el dibujo. Mañana valdrá mucho más.
¡Iceberg al frente!
Desde ahora no importa qué haga, el Titanic se hundirá.
Querido, ya puedes tenernos a ambos en tu caja fuerte.
Rose, no eres un retrato ameno. De hecho eres una chiquilla malcriada. Pero, debajo de eso, eres la más sorprendente, perturbadora y maravillosa chica… mujer que he conocido.
No soy un capataz al que puedas mandar. Soy tu prometida.
Sólo sigue los pasos, no pienses.
Ahora tomarán brandy en el salón de fumar. Se van a una nube de humo y festejan por ser los amos del mundo.
¿A dónde vas? ¿Con él? ¡Serás la fulana de una rata de cloaca!
Lo último que necesito es un retrato mío luciendo como una muñeca de porcelana.
Fue la última vez que el Titanic vio la luz del día.
¿Por qué anuncian la cena como carga de caballería?
La prensa sabe el tamaño del Titanic. Quiero asombrarlos con su velocidad. Debemos darles más que imprimir. El viaje inaugural debe ir en los titulares.
Todas eran amables y sentían curiosidad por quien me salvó. Pero mi madre lo vio como un insecto, un insecto peligroso que debe ser aplastado rápidamente.
Un verdadero hombre hace su suerte.
¿Sabes? No hay nada que no pudiera darte, no hay nada que te negaría si tú no te me negaras. Ábreme tu corazón Rose.
Interesante. Ella resbala de pronto y usted tiene tiempo de quitarse la chaqueta y el calzado.
Ah, olvídalo, muchacho. Primero te salen ángeles del trasero que poderte acercar a ella.
– Oigan ¿Quién pensó el nombre del Titanic? ¿Fue usted Bruce?
Con nada frente a nosotros más que el océano.
Si no tienes nada, no tienes nada que perder.
Eso es algo que no se ve a diario.
Viéndolo salir de lo oscuro cual barco fantasma me sigue desconcertando cada vez, el ver la triste rutina del grandioso barco yaciendo aquí, donde se posó a las 2:30 a.m. del 15 de Abril de 1912, después de su larga caída del mundo de allá arriba.
Me encanta despertar sin saber qué pasará o a quién voy a conocer, o dónde terminaré.
Mi corazón latió todo el momento. Fue el momento más erótico de mi vida. Al menos hasta entonces.
Pero ahora saben que hubo un hombre llamado Jack Dawson y que él me salvó en toda forma que alguien puede ser salvado.