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Frases célebres de Stefan Zweig
102 frases
El amor es como el vino, y como el vino también, a unos reconforta y a otros destroza
La vejez no significa nada más que dejar de sufrir por el pasado
No basta con pensar en la muerte, sino que se debe tenerla siempre delante. Entonces la vida se hace más solemne, más importante, más fecunda y más alegre.
En la historia, los momentos en los que prevalecen la razón y la reconciliación son cortos y fugaces
Hay que estar convencido para convencer, tener entusiasmo para estimular a los demás
En algunas ocasiones no es nada más que una puerta muy delgada lo que separa a los niños de lo que nosotros llamamos mundo real y un poco de viento puede abrirla.
Toda ciencia viene del dolor.
Aquellos que anuncian que luchan en favor de Dios son siempre los hombres menos pacíficos de la Tierra.
El dolor busca siempre la causa de las cosas, mientras que el bienestar se inclina a estar quieto y a no volver la mirada atrás.
Nada torna a la gente más desnaturalizada e insubordinada que una larga y constante ociosidad.
En el dolor uno se hace cada vez más sensible.
Los libros sólo se escriben para, por encima del propio aliento, unir a los seres humanos, y así defendernos frente al inexorable reverso de toda existencia: la fugacidad y el olvido.
No es hasta que nos damos cuenta de que significamos algo para los demás que no sentimos que hay un objetivo o propósito en nuestra existencia.
Y lentamente, de su oscuro miedo empezó a brotar algo que todavía no era felicidad, pero sí un asombro ante la diversidad de la vida.
A la tierra fría se lleva, celoso, sus secretos, para subsistir él mismo como un secreto todo escrúpulo y tinieblas, figura siempre hermética, impenetrable.
El destino me ha condenado con una mirada insobornable, una mirada dura, pero un corazón frágil.
Este juego pertenece a todos los pueblos y a todas las épocas.
Todo lo extraordinario e indomable de nuestra existencia se plasma únicamente por la concentración interior, por una sublime monomanía emparentada sagradamente con la locura.
Pues el hecho de poder tener un valioso libro entre las manos significaba para Mendel lo que para otros el encuentro con una mujer…
La mentira extiende descaradamente sus alas y la verdad ha sido proscrita.
La historia no tiene tiempo para ser justa. Como frío cronista no toma en cuenta más que los resultados.
Son muchísimos los que aman; poquísimos los que saben amar.
Sólo la persona que ha probado la luz y la oscuridad, la guerra y la paz, el caerse y el levantarse, sólo esa persona ha experimentado realmente la vida.
La duda es la madre de las ideas; sólo los ignorantes y los fanáticos no vacilan nunca.
En el momento decisivo, nada tan enorme en superioridad moral sobre los demás como el haber endurecido de antemano el alma por el dolor.
Únicamente la desgracia da una mirada profunda y extensa para la realidad del mundo.
Creo que es mejor finalizar en un buen momento.
El hombre espiritual no debe inscribirse en ningún partido.
Pero llamarle juego, ¿no es limitarse injuriosamente?
Este juego pertenece a todos los pueblos y a todas las épocas y nadie puede saber de él qué divinidad lo regaló a la Tierra para matar el tedio, aguzar el espíritu y estimular el alma.
De manera que ahora soy un ser de ninguna parte, forastero en todas; huésped, en el mejor de los casos.
Uno debe estar convencido para convencer, tener entusiasmo para estimular a los demás.
Ninguna culpa se olvida mientras la conciencia lo recuerde.
Sólo a aquellos que el destino ha golpeado, se les puede ayudar verdaderamente con el amor.
Hay dos clases de compasión. Una, la débil y sentimental que no es exactamente compasión, sino una defensa instintiva del alma frente al dolor ajeno.
Así nacen siempre las guerras: de un juego con palabras peligrosas, de una superexcitación de las pasiones nacionales; y así también los crímenes políticos.
No basta ser independiente, es preciso aprender a hacer que los demás dependan de ti.
¿Para qué vivimos, si el viento tras nuestros zapatos ya se está llevando nuestras últimas huellas?
En la vida, los destinos están casi siempre separados: quienes comprenden no son los ejecutores, y quienes actúan no comprenden.
Esos individuos se mueven sencillamente a impulsos de una fuerza mágica; una fuerza los impele antes de que tengan tiempo a darse cuenta de su insensata temeridad.
Todo existía sólo si tenía relación contigo, toda mi vida sólo tenía sentido si se vinculaba a ti.
Siempre será asimismo necesario que haya quien resalte lo que une a los pueblos en vez de separarlos y renueve en el corazón de la humanidad la credibilidad de la idea de una época futura más humana.
No te culpo, te quiero tal como eres, ardiente y distraído, olvidadizo, entregado e infiel, te quiero así, sólo así, como siempre has sido y como aún eres.
Novelista, en el sentido último y supremo de esta palabra, sólo lo es el genio enciclopédico.
Entonces, por primera vez, tenía la sensación de hablar por mí mismo y por la época.
El tiempo, sin embargo, posee una fuerza profunda y la vejez un poder singular para quitar intensidad a los sentimientos.
En momentos de violenta tensión, presta a menudo a los individuos actitudes de una expresión tan sumamente trágica, que ni la imagen ni la palabra sabrían reproducirlas con suficiente intensidad.
Si algún arte conozco es el de saber renunciar.
No hay dicha para aquel que no ha recorrido el camino del dolor.
Los puertos y las estaciones son mi pasión.
Mientras haya hombres necesitados de alegría… las novelas de Dickens retornarán también incesantemente.
El hombre se revela en la conversación no sólo por lo que dice, sino por todo lo que calla
Uno siempre vuelve, pero entonces ya ha olvidado.
Ya no se trataba de dos rivales que quisieran medir en el juego sus propias fuerzas, eran ahora dos enemigos que se habían jurado aniquilarse mutuamente.
El miedo es peor que el castigo, porque éste es algo concreto y ya sea mayor o menor.
La gratitud nos hace felices porque son raras las ocasiones en que se nos hace visible.
El bello sueño de la insinuación, que sólo desea y no se atreve a exigir, que sólo promete y no da.
No hay nada en el mundo que sea equiparable al secreto amor de una niña que permanece en la penumbra y tiene pocas esperanzas.
Únicamente los niños solitarios pueden ir acumulando todos sus amores.
La responsabilidad casi siempre confiere grandeza al ser humano.
Las olas, independientemente de lo altas y poderosas que sean sus crestas, acabarán por derrumbarse sobre sí mismas.
No lamento que, de mil páginas escritas, ochocientas vayan a parar a la papelera y sólo doscientas se conserven como quintaesencia.
En aquel único segundo quizá él se acercó más a la verdad que tú en toda tu vida.
No hay cosa más insoportable que pasar toda una vida obsesionada por un solo punto, por un solo día de existencia.
Mi objetivo sería más que el convertirme en un famoso crítico o en una celebridad literaria, el ser una autoridad moral.
Artista universal que… modela con sus manos todo un cosmos; que, al lado del mundo terrenal, levanta un mundo propio con leyes propias de gravitación…
Querer jugar contra uno mismo representa, en definitiva, una paradoja tan grande como querer saltar sobre la propia sombra.
Nada hay más terrible que la soledad entre la gente.
Y eso era justamente lo que pretendían, que me intoxicara cada vez más con mis propios pensamientos, hasta que ya no pudiera más y los tuviera que escupir, que vomitar, y tuviese que confesar.
Para mi lo eras todo, toda mi vida.
¿Puede acaso explicarse que ciertos individuos, que ni siquiera saben nadar, intenten lanzarse desde lo alto de un puente para salvar a alguien que se ahoga?
Cada puerto, cada barco lleva una carga diversa. Son el mundo en nuestras ciudades.
Uno de esos seres puros, idealistas y creyentes, que suelen causar con su fe más mal y derramar más sangre con su idealismo, que los más brutales políticos y los más feroces tiranos.
Ningún vicio y ninguna brutalidad en la tierra han vertido tanta sangre como la cobardía humana.
La única que cuenta, es la desprovista de lo sentimental dispuesta a aguantar con paciencia y resignación hasta sus últimas fuerzas e incluso más allá.
Sólo ellos saben amar y ser amados como se debe amar: con gratitud y humildad.
También he perdido a mi patria propiamente dicha, la que había elegido mi corazón, Europa, a partir del momento en que ésta se ha suicidado desgarrándose en dos guerras fratricidas.
Transformaste toda mi existencia.
No me reconociste, ni entonces ni en ningún otro momento, nunca me has reconocido.
Su reino es el de la justicia, que en todas partes está sobre toda discusión.
De pie una vida en la cual la labor intelectual significó el gozo más puro y la libertad personal el bien más preciado sobre la Tierra.
La suma de todas las resistencias es la única que da siempre la medida de la pobreza y del hombre que la realiza.
Toda sombra es, al fin y al cabo, hija de la luz.
La medida más segura de toda fuerza es la resistencia que vence.
Toda delicadeza nos produce un efecto saludable.
Las pasiones reprimidas, como otros elementos naturales, suelen hacer erupción en el punto menos esperado.
Las cloacas están abiertas y los hombres respiran su pestilencia como un perfume.
Una de las misteriosas leyes de la vida es que descubrimos siempre tarde sus auténticos y más esenciales valores.
Permanecía sentada, con un libro en las manos, tardes enteras, durante meses y años…
Había pasado el tiempo en que podía engañarme sobre el carácter provisional de todo lo que empezaba.
La juventud, cuando desaparece; la salud, tan pronto como nos abandona, y la libertad, esa esencia preciosísima de nuestra alma, sólo cuando está a punto de sernos arrebatada o ya nos ha sido arrebatada.
En la mirada brillaba extrañamente la voluptuosidad de la efusión todavía viva como la de la mujer que acaba de desasirse de un poderoso abrazo.
El que no tiene patria posee el mundo, el que se ha desprendido de todo posee la vida entera y el que no tiene culpa goza de paz.
Cada estación es distinta, cada uno lleva en sí mismo una lejanía diferente.
De entre todas aquellas personas, las más dignas de lástima para mí… eran las que no tenían patria o, peor aún, las que, en lugar de una patria, tenían dos o tres y no sabían a cuál pertenecían.
No hay nada más terrible que estar sola cuando estás rodeada de gente.
Primera muestra de una auténtica vocación política lo es, en todo tiempo, que un hombre renuncie desde el principio a exigir aquello que es inalcanzable para él.
Es el sufrimiento quien prepara y labra el terreno para el alma, y el dolor que produce el arado al desgarrar el interior, prepara todo fruto espiritual.
Y creo que si me llamaras cuando ya estuviera reposando en mi lecho de muerte, tendría la fuerza suficiente como para levantarme e ir hacía ti.
Lo bueno no se olvida. A ti no te olvidaré jamás.
Como creen percibir mensajes celestiales, tienen sordos los oídos para toda palabra de humanidad.
El hombre espiritual no debe inscribirse en ningún partido; su reino es el de la justicia, que en todas partes está sobre toda discusión.