Autor
Frases célebres de Risto Mejide
18 frases
Si cuando hablas nadie se molesta, eso es que no has dicho absolutamente nada
Tiempos de amor pasteurizado, besos que ni rozan las mejillas y afectos de todo a cien.
Creer firmemente en que nada dura… te ayuda a hacer que las cosas acaben durando.
¿Hay alguien más que se le haya muerto el perro, el canario, o un abuelo, y quiere dejar la Academia? Ahí afuera hay mucha gente currando a la que se les mueren familiares pero no abandonan su trabajo.
A ellas les visten como a putas y a nosotros como payasos.
Me he enamorado suficientes veces como para cambiar de opinión.
Eres de alguna forma como un consolador, me explico: eres perfecta en la ejecución, pero tremendamente fría en el sentimiento.
He perdido el tiempo. Que alguien me ayude, porque no sé dónde lo dejé.
Abandonar un sueño es como morirse por fascículos. Con la diferencia de que ésta colección no la acabas tú, sino que probablemente sea ella la que acabe contigo.
Si nadie se molesta por lo que dices es que no has dicho absolutamente nada.
Esta noche solo estás nominada porque no podemos expulsarte directamente.
La diferencia entre un diario y una vulgar libreta no está en quién lo escribe, sino en quién lo lee.
Cuando alguien es nombrado jefe, encargado o supervisor de algo, le sobreviene automáticamente un ataque de estupidez directamente proporcional al número resultante de multiplicar su aumento de sueldo con la cantidad de palabras nuevas en la definición de su cargo.
Tienes que vivir como si tu vida fuera un eterno plan B.
Que la muerte te acompañe.
Las grandes lecciones son las que llegan en los peores momentos.
Por favor, les ruego que me disculpen, no sé simplificar mejor. Si supiese, me dedicaría a la política.
Espabilamos gracias a morder el polvo, comerse los «yo nunca», aguantar unos cuantos «ya te lo dije». Caerse una y otra vez, para lo cual es indispensable haberse levantado en otras tantas ocasiones.