Autor
Frases célebres de Montesquieu
75 frases
La libertad es el derecho a hacer lo que permitan las leyes
No hay peor tiranía que la que se ejerce a la sombra de las leyes y con apariencias de justicia
Es mil veces más fácil hacer el bien que hacerlo bien
Los hombres somos más capaces de grandes acciones que de buenas acciones.
La amistad es un contrato por el cual nos obligamos a hacer pequeños favores a los demás para que los demás nos los hagan grandes
Siempre son los aventureros los que consiguen grandes cosas.
Una cosa no es justa por el hecho de ser ley. Debe ser ley porque es justa.
No hay mayor tiranía que la que se ejerce al amparo de la ley y en nombre de la justicia.
Un hombre no es pobre por el hecho de no tener nada, sino cuando no trabaja.
Para obtener éxito en el mundo, hay que parecer loco y ser sabio
Cuanto menos se habla, más se piensa.
Todo poder que no se limita tiende a devorarse a sí mismo.
Para que no se pueda abusar del poder, es preciso que el poder detenga al poder
Los países no están cultivados en razón de su fertilidad, sino en razón de su libertad
La mayor parte de los hombres son capaces más bien de grandes acciones que de buenas acciones
El divorcio es indispensable en las modernas civilizaciones
Cuando los hombres prometen a una mujer que la amarán siempre suponen a su vez que ellas les prometen ser siempre amables
Cuando un gobierno dura mucho tiempo se descompone poco a poco y sin notarlo
Si los triángulos hicieran un Dios, lo idearían con tres lados
La adversidad es nuestra madre; la prosperidad sólo es nuestra madrastra
La ley debe ser como la muerte, que no exceptúa a nadie
Una injusticia hecha al individuo es una amenaza hecha a toda la sociedad
El deporte gusta porque halaga la avaricia, es decir, la esperanza de poseer más
Para ser realmente grande, hay que estar con la gente, no por encima de ella
No hay peor tiranía que la que se ejerce a la sombra de las leyes y bajo el calor de la justicia
Cuando se busca tanto el modo de hacerse temer se encuentra siempre primero el de hacerse odiar
Las personas que tienen poco que hacer son por lo común muy habladoras: cuanto más se piensa y obra, menos se habla
En el derecho público el acto de justicia más severo es la guerra, porque puede tener por efecto la destrucción de la sociedad
Los malos ejemplos son más dañinos que los crímenes
Las costumbres hacen las leyes, las mujeres hacen las costumbres; las mujeres, pues, hacen las leyes
Las leyes inútiles debilitan a las necesarias
Máxima admirable: no hablar de las cosas hasta después de que estén hechas
La amistad es un contrato por el cual nos obligamos a hacer pequeños favores
Cuando la muerte ha igualado las fortunas, las pompas fúnebres no deberían diferenciarlas
Un hombre no es desdichado a causa de la ambición, sino porque ésta lo devora
Parece que nuestra vida aumenta cuando podemos ponerla en la memoria de los demás
La verdad en un tiempo es error en otro
Hay que estudiar mucho para saber poco
Feliz el pueblo cuya historia se lee con aburrimiento
Dale al hombre la oportunidad de ser injusto, y no la desaprovechará
El clero y la nobleza son un buen método de control para el Monarca
Nada puede ni debe estar por encima de las leyes que rigen en una sociedad
A la mayoría de las personas prefiero darles la razón rápidamente antes que escucharlas
La libertad consiste en poder hacer lo que se debe hacer
Aquí un marido que ama a su mujer es un hombre que no tiene el mérito suficiente para hacerse amar por otra
Normalmente, aquellos que poseen un gran talento, son ingenuos
Siempre queremos ser más felices que los demás, y eso es incorrecto
La democracia debe guardarse de dos excesos: el espíritu de desigualdad y el espíritu de igualdad extrema
La libertad es el derecho a hacer lo que las leyes permiten
La descomposición de todo gobierno comienza por la decadencia de los principios sobre los cuales fué fundado
Cuando nacen las sociedades, los jefes de un Estado son los que dan a éste su carácter especial
Si un ciudadano tuviera derecho a hacer lo que éstas prohíben, ya no sería libertad, pues cualquier otro tendría el mismo derecho
Después, este carácter especial es el que forma a los jefes de Estado
Siempre imaginamos a los demás mucho más felices de lo que son en realidad
Si nos bastase ser felices, la cosa sería facilísima; pero nosotros queremos ser más felices que los demás
El lujo está siempre en proporción con el desnivel de las fortunas
Más Estados han perecido por la depravación de las costumbres que por la violación de las leyes
El hombre de talento es naturalmente inclinado a la crítica, porque ve más cosas que los otros hombres y las ve mejor
Quisiera abolir las pompas fúnebres. Hay que llorar a los hombres cuando nacen y no ya cuando mueren
Las cabezas de los hombres más grandes se achican cuando se reúnen
La religión cristiana, que parece no tiene por objeto más que la felicidad de la otra vida, nos hace también dichosos en ésta
El estudio ha sido para mí el principal remedio contra las preocupaciones de la vida
El talento es un don que Dios nos hace en secreto, y que nosotros revelamos sin saberlo
En la indumentaria debe uno mantenerse siempre por debajo de sus propios recursos
El que estando enfadado impone un castigo, no corrige, sino que se venga
Nunca he tenido una tristeza que una hora de lectura no haya conseguido disipar
La pasión de la mayoría de los franceses es tener ingenio; y la pasión de los que quieren tener ingenio es escribir libros
Para juzgar cosas grandes y nobles es necesario poseer un alma otro tanto grande y noble
Nosotros los hombres alardeamos de ser más malos de lo que realmente somos
Siempre he observado que para triunfar en la vida hay que ser entendido, pero aparecer como tonto
Los hombres acaban por habituarse a todo, hasta a la servidumbre, con tal que el amo no sea más duro que la servidumbre misma.
Nada pudo imaginarse de peor manera; parecía que la naturaleza había dispuesto que las tonterías de los hombres fueran pasajeras, pero los libros las hacen inmortales
Yo no me encuentro a mí mismo donde me busco. Me encuentro por sorpresa cuando menos lo espero
Se acude a los banqueros para tomar anticipos, su arte consiste en sacar provecho de sus fondos sin que pueda acusárseles de usura
La mayoría de las veces el éxito depende de saber cuánto tiempo se ha de tardar en obtenerlo.