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Frases célebres de Montesquieu

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La libertad es el derecho a hacer lo que permitan las leyes No hay peor tiranía que la que se ejerce a la sombra de las leyes y con apariencias de justicia Es mil veces más fácil hacer el bien que hacerlo bien Los hombres somos más capaces de grandes acciones que de buenas acciones. La amistad es un contrato por el cual nos obligamos a hacer pequeños favores a los demás para que los demás nos los hagan grandes Siempre son los aventureros los que consiguen grandes cosas. Una cosa no es justa por el hecho de ser ley. Debe ser ley porque es justa. No hay mayor tiranía que la que se ejerce al amparo de la ley y en nombre de la justicia. Un hombre no es pobre por el hecho de no tener nada, sino cuando no trabaja. Para obtener éxito en el mundo, hay que parecer loco y ser sabio Cuanto menos se habla, más se piensa. Todo poder que no se limita tiende a devorarse a sí mismo. Para que no se pueda abusar del poder, es preciso que el poder detenga al poder Los países no están cultivados en razón de su fertilidad, sino en razón de su libertad La mayor parte de los hombres son capaces más bien de grandes acciones que de buenas acciones El divorcio es indispensable en las modernas civilizaciones Cuando los hombres prometen a una mujer que la amarán siempre suponen a su vez que ellas les prometen ser siempre amables Cuando un gobierno dura mucho tiempo se descompone poco a poco y sin notarlo Si los triángulos hicieran un Dios, lo idearían con tres lados La adversidad es nuestra madre; la prosperidad sólo es nuestra madrastra La ley debe ser como la muerte, que no exceptúa a nadie Una injusticia hecha al individuo es una amenaza hecha a toda la sociedad El deporte gusta porque halaga la avaricia, es decir, la esperanza de poseer más Para ser realmente grande, hay que estar con la gente, no por encima de ella No hay peor tiranía que la que se ejerce a la sombra de las leyes y bajo el calor de la justicia Cuando se busca tanto el modo de hacerse temer se encuentra siempre primero el de hacerse odiar Las personas que tienen poco que hacer son por lo común muy habladoras: cuanto más se piensa y obra, menos se habla En el derecho público el acto de justicia más severo es la guerra, porque puede tener por efecto la destrucción de la sociedad Los malos ejemplos son más dañinos que los crímenes Las costumbres hacen las leyes, las mujeres hacen las costumbres; las mujeres, pues, hacen las leyes Las leyes inútiles debilitan a las necesarias Máxima admirable: no hablar de las cosas hasta después de que estén hechas La amistad es un contrato por el cual nos obligamos a hacer pequeños favores Cuando la muerte ha igualado las fortunas, las pompas fúnebres no deberían diferenciarlas Un hombre no es desdichado a causa de la ambición, sino porque ésta lo devora Parece que nuestra vida aumenta cuando podemos ponerla en la memoria de los demás La verdad en un tiempo es error en otro Hay que estudiar mucho para saber poco Feliz el pueblo cuya historia se lee con aburrimiento Dale al hombre la oportunidad de ser injusto, y no la desaprovechará El clero y la nobleza son un buen método de control para el Monarca Nada puede ni debe estar por encima de las leyes que rigen en una sociedad A la mayoría de las personas prefiero darles la razón rápidamente antes que escucharlas La libertad consiste en poder hacer lo que se debe hacer Aquí un marido que ama a su mujer es un hombre que no tiene el mérito suficiente para hacerse amar por otra Normalmente, aquellos que poseen un gran talento, son ingenuos Siempre queremos ser más felices que los demás, y eso es incorrecto La democracia debe guardarse de dos excesos: el espíritu de desigualdad y el espíritu de igualdad extrema La libertad es el derecho a hacer lo que las leyes permiten La descomposición de todo gobierno comienza por la decadencia de los principios sobre los cuales fué fundado Cuando nacen las sociedades, los jefes de un Estado son los que dan a éste su carácter especial Si un ciudadano tuviera derecho a hacer lo que éstas prohíben, ya no sería libertad, pues cualquier otro tendría el mismo derecho Después, este carácter especial es el que forma a los jefes de Estado Siempre imaginamos a los demás mucho más felices de lo que son en realidad Si nos bastase ser felices, la cosa sería facilísima; pero nosotros queremos ser más felices que los demás El lujo está siempre en proporción con el desnivel de las fortunas Más Estados han perecido por la depravación de las costumbres que por la violación de las leyes El hombre de talento es naturalmente inclinado a la crítica, porque ve más cosas que los otros hombres y las ve mejor Quisiera abolir las pompas fúnebres. Hay que llorar a los hombres cuando nacen y no ya cuando mueren Las cabezas de los hombres más grandes se achican cuando se reúnen La religión cristiana, que parece no tiene por objeto más que la felicidad de la otra vida, nos hace también dichosos en ésta El estudio ha sido para mí el principal remedio contra las preocupaciones de la vida El talento es un don que Dios nos hace en secreto, y que nosotros revelamos sin saberlo En la indumentaria debe uno mantenerse siempre por debajo de sus propios recursos El que estando enfadado impone un castigo, no corrige, sino que se venga Nunca he tenido una tristeza que una hora de lectura no haya conseguido disipar La pasión de la mayoría de los franceses es tener ingenio; y la pasión de los que quieren tener ingenio es escribir libros Para juzgar cosas grandes y nobles es necesario poseer un alma otro tanto grande y noble Nosotros los hombres alardeamos de ser más malos de lo que realmente somos Siempre he observado que para triunfar en la vida hay que ser entendido, pero aparecer como tonto Los hombres acaban por habituarse a todo, hasta a la servidumbre, con tal que el amo no sea más duro que la servidumbre misma. Nada pudo imaginarse de peor manera; parecía que la naturaleza había dispuesto que las tonterías de los hombres fueran pasajeras, pero los libros las hacen inmortales Yo no me encuentro a mí mismo donde me busco. Me encuentro por sorpresa cuando menos lo espero Se acude a los banqueros para tomar anticipos, su arte consiste en sacar provecho de sus fondos sin que pueda acusárseles de usura La mayoría de las veces el éxito depende de saber cuánto tiempo se ha de tardar en obtenerlo.