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Frases célebres de Leonardo da Vinci

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El estudio sin deseo estropea la memoria y no retiene nada de lo que toma El placer más noble es el disfrute del conocimiento Nada refuerza tanto la autoridad como el silencio Así como el hierro se oxida por falta de uso, así también la inactividad destruye el intelecto Así como una jornada bien empleada produce un dulce sueño, así una vida bien usada produce una dulce muerte. Las lágrimas nacen del corazón, no del cerebro La simplicidad es la máxima sofisticación No puedes tener mayor o menor dominio que sobre ti mismo. Al igual que un día bien aprovechado trae buen sueño, una vida bien aprovechada trae una muerte feliz. Muchos son los que sienten gusto y amor por el dibujo, pero no tienen talento; y esto será discernible en los niños que no son diligentes y nunca terminan sus dibujos con sombras. Nada fortalece la autoridad tanto como el silencio. Aquel que más posee, más miedo tiene de perderlo. Llegará un día en el que los humanos verán el asesinato de un animal como ahora ven el de otro ser humano. El más pequeño felino es una obra maestra. Toma cierta distancia, porque así el trabajo parece más pequeño, la mayor parte se puede asimilar en un abrir y cerrar de ojos, y la falta de armonía y la proporción es más fácil de ver. Nada fortalece más a la autoridad que el silencio. Un trabajo perfecto rara vez está terminado. Una obra de arte nunca se termina, sólo se abandona. El pintor tiene el universo en su mente y en sus manos. La pintura es poesía que se ve en lugar de sentirse, y la poesía es pintura que se siente en lugar de verse. Si una persona es perseverante, aunque le cueste entender, se hará inteligente y aunque sea débil se volverá fuerte El agua es la fuerza motriz de toda la naturaleza. La naturaleza es la verdadera maestra; todo lo demás es imitación Allí donde hay más sensibilidad, es más fuerte el martirio. El que no valora la vida, no se la merece. Los hombres geniales empiezan grandes obras, los hombres trabajadores las terminan. Son vanas y están plagadas de errores las ciencias que no han nacido del experimento, madre de toda certidumbre. La pintura es poesía muda; la poesía pintura ciega. Quien de verdad sabe de qué habla no encuentra razones para levantar la voz. La sabiduría es hija de la experiencia. La vida ocupada resulta larga. No he perdido ante la dificultad de los retos, sino contra el tiempo. No hay consejo más leal que el que se da desde una nave en peligro. El placer más noble es el júbilo de comprender. La ciencia más útil es aquella cuyo fruto es el más comunicable. La amenaza es el arma del amenazado. Mientras pensaba que estaba aprendiendo cómo vivir, he estado aprendiendo cómo morir. El que siembra virtud recoge honor. Hay tres clases de hombres: aquellos que ven, aquellos que ven cuando se les muestra y aquellos que no ven. El matrimonio es como meter la mano en una bolsa de serpientes con la esperanza de sacar una anguila. ¿Por qué el ojo ve las cosas más claras en los sueños que en la imaginación cuando nos levantamos? He malgastado mis horas. Todo nuestro conocimiento tiene su origen en la percepción. Quien no condena el mal, ordena que se haga. Desperté solo para ver que el resto del mundo aún duerme. Puedes censurar a un amigo en confianza, pero debes alabarlo delante de los demás. Al igual que un día bien aprovechado te da un sueño feliz, una vida bien vivida te da una muerte feliz. Al igual que el coraje pone en peligro la vida, el miedo la protege. El hombre es el rey de los animales, pues supera en crueldades a todos ellos. Desde muy temprana edad aborrecí alimentarme de animales, y yo sé que llegará el día en que los hombres y las mujeres se opondrán a la matanza de los animales como ahora reprueban la matanza de sus congéneres