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Frases célebres de Kobe Br
41 frases
Si vas a ser un líder, no vas a satisfacer a todos. Tienes que responsabilizar a las personas.
Estoy aquí. No voy a ninguna parte. No importa cuál sea la lesión, a menos que sea completamente debilitante, seré el mismo jugador que siempre he sido.
La gente no entiende hasta qué punto me obsesiona ganar.
Lo más importante es intentar e inspirar a las personas, para que ellos puedan ser grandes en lo que sea que quieran hacer.
Si sientes miedo de fallar, probablemente fallarás.
Una vez que sabes cómo se siente el fracaso, la determinación persigue al éxito.
Sólo dejaba que los tiros volaran. Ya sabes, sin dejar ninguna bala en la recámara.
El basket es más grande que anotar puntos y ganar campeonatos. Es más de si uno ha sido capaz de inspirar a la gente por un instante a que quieran ser una mejor versión de sí mismos.
Si entro en pánico, todo el mundo entra en pánico.
Me centro en una sola cosa, en tratar de ganar todos los campeonatos que pueda.
Si caigo por el precipicio, o desde el pedestal, lo que sea, todavía habré aprendido algo.
Mis padres son mi columna vertebral. Aún lo son. Son el único grupo que te apoyaría si puntuases cero o cuarenta.
Me llevo todo lo que aprendí con el juego y lo utilizaré en lo que venga después. No lo veo como una separación sino como una progresión.
No puedo identificarme con gente perezosa. No hablamos el mismo idioma. No los entiendo, no quiero entenderlos.
Solo estoy intentando hacer lo que el equipo necesita en cada momento.
He jugado a través del sudor y del dolor, no porque me llamara el desafío, sino porque tú (el basket) me llamaste.
Como un niño creciendo, nunca me salté pasos. Siempre trabajé en los fundamentos porque sé que la forma atlética es fugaz.
Ganar tiene prioridad sobre todo. No hay ninguna zona gris
Cualquiera que desee ser uno de los grandes, debe entender los sacrificios que vienen con eso y tratar de lidiar con eso.
La vida es demasiado corta para estar de brazos cruzados guardando rencor.
Podemos ser los amos de nuestra creación, pero debes hacer una elección.
¿Quieres que sea dueño de un equipo y me ocupe de estos atletas testarudos ricos y malcriados, y tratar de hacer que rindan? No, gracias.
Lo importante es que tus compañeros deben saber que tú estás apoyándolos y que realmente quieres que sean exitosos.
Lo que la gente ve en la cancha es otra parte de mí, no soy yo.
Si quieres ganar un primer lugar, ven a jugar conmigo. Si quiere un segundo lugar, vete a otra parte.
No quiero ser el siguiente Michael Jordan, solo quiero ser Kobe Bryant.
Todo lo negativo, presión, retos; todo es una oportunidad para mí de levantarme.
Los trofeos quedan para la posteridad, pero lo que realmente quieres crear es algo que vaya más allá que eso.
Los deportes son un gran maestro. Pienso en todo lo que me han enseñado: amistad, humildad, cómo resolver diferencias.
Mientras me siento aquí ahora, cuando me quito el zapato y miro mi cicatriz, veo belleza en ella. Veo todo el trabajo duro, todos los sacrificios.
Es difícil para mí comprender el concepto de alguien nervioso cuando estoy hablando con ellos.
Para jugar en la NBA hay que ser uno entre un millón. Yo me dije: seré ese uno entre un millón.
He jugado con una mano rota, un esguince de tobillo, un hombro roto, un diente fracturado, un labio cortado y una rodilla del tamaño de una pelota de softball. No me pierdo 15 juegos debido a una lesión en el dedo del pie que todo el mundo sabe que no fue tan grave.
La motivación es, para mí, el juego en sí mismo; jugar de la manera correcta e intentar ganar.
Es un honor representar a tu país, no importa de dónde vengas.
Muchos líderes fallan porque no tienen la valentía de tocar temas incómodos. A lo largo de los años, yo no he tenido ese miedo.
Haré lo que haga falta para ganar partidos, ya sea sentarme en un banco agitando una toalla, dar agua a un compañero o lanzar el tiro ganador.
Todo el mundo mira tu reloj e imagina quién eres, tus valores y tu estilo personal.
Estoy jugando contra grandes jugadores, jugando contra los mejores del mundo. La competición es lo que siempre he querido.
Todos tenemos dudas, no hay que negarlo. Pero también es cierto que no debemos rendirnos, sino seguir adelante.
El baloncesto es mi refugio y mi santuario. En él vuelvo a ser un niño en el patio. Cuando llego aquí, todo es bueno.