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Frases célebres de Hermann Hesse
24 frases
Cuando buscamos a alguien, buscamos en nuestro entorno algo que está dentro de todos
Hay quienes se consideran perfectos, pero es sólo porque exigen menos de sí mismos
Cuando odiamos a alguien, odiamos en su imagen algo que está dentro de nosotros.
Al primer beso sentí que algo se derretía dentro de mí, que me dolía de una manera exquisita. Todos mis anhelos, todos mis sueños y dulces angustias, todos los secretos que durmieron profundamente dentro de mí se despertaron, todo fue transformado y encantado, y todo tenía sentido
Caminar por la noche al aire libre, bajo el cielo silencioso, junto a un río de aguas tranquilas es siempre misterioso y remueve las profundidades del alma. En esos momentos estamos más cerca de nuestros orígenes, sentimos nuestra proximidad con animales y plantas, despertamos memorias de una vida primitiva, cuando aún no se habían construido casas ni ciudades y el hombre errante, sin suelo fijo, podía amar y odiar el bosque, el río y la montaña, el lobo y el azor como sus semejantes, como amigos o enemigos.
Al envejecer uno se siente más contento que en la propia juventud, lo cual no reprenderé porque en todos mis sueños oigo mi juventud como una canción maravillosa que ahora suena más armoniosa de lo que era en realidad y aún más dulce.
La soledad es independencia
Pero si para divertirte necesitas el permiso de los demás, entonces eres verdaderamente un pobre diablo.
Sí sé lo que es el amor, es gracias a ti.
La mente es supranacional e internacional… debería servir, no a la guerra y a la destrucción, sino a la paz y a la reconciliación
La felicidad es un cómo; no un qué. Un talento, no un objeto.
En el silencio se encuentra el poder de la reflexión, la fuente de toda sabiduría.
Yo creo que se puede establecer una división entre la juventud y la madurez. La juventud acaba cuando termina el egoísmo; la madurez empieza cuando se vive para los demás.
La belleza no hace feliz al que la posee, sino a quien puede amarla.
La naturaleza tiene miles de colores, y hemos avanzado para escalar sólo veinte.
La naturaleza no castiga ni premia, simplemente responde.
El hombre poderoso en el poder sucumbe; el hombre del dinero, en el dinero; el servil y humilde, en el servicio; el que busca el placer, en los placeres. Y así sucumbió el lobo estepario en su independencia.
La juventud termina cuando lo hace el egoísmo; la madurez comienza cuando vivimos para los demás.
Ninguna persona puede ver y comprender en otros lo que ella misma no ha vivido.
Me encontré de pronto en la culminación de la dicha del amor y en consecuencia en la cima de mi vida, de mis añoranzas y aspiraciones.
Es maravilloso vivir en una casa en la que reinan la paz, el orden, la tranquilidad, el deber, la buena conciencia, el perdón y el amor.
Solo tienes miedo si no estás en armonía contigo mismo. La gente tiene miedo porque nunca se ha confesado a sí misma.
Hacer versos malos depara más felicidad que leer los versos más bellos.
Lo blando es más fuerte que lo duro; el agua es más fuerte que la roca, el amor es más fuerte que la violencia