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Frases célebres de Heráclito

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Nuestra envidia siempre dura más que la felicidad de quien envidiamos Los grandes resultados requieren grandes ambiciones No puedes pisar dos veces el mismo río No hay nada permanente, excepto el cambio. Los médicos cortan, queman, torturan. Y haciendo a los enfermos un bien, que más parece mal, exigen una recompensa que casi no merecen. Todo cambia; nada es. Nadie se baña en el río dos veces porque todo cambia en el río y en el que se baña. El cambio por sí solo no cambia nada. El buen carácter no se forma en una semana o un mes. Se crea poco a poco, día a día. Se requiere un esfuerzo paciente para desarrollar un buen carácter La única cosa que no cambia es el cambio Este mundo siempre fue, es y será fuego eternamente vivo. Si no esperas lo inesperado, no lo reconocerás cuando llegue Este cosmos, que es el mismo para todos, no ha sido hecho por ninguno de los dioses ni de los hombres, sino que siempre fue, es y será un fuego eterno y vivo que se enciende y se apaga obedeciendo a medida. Para Dios todo es hermoso, bueno y justo. Los hombres han concebido lo justo y lo injusto. Son distintas la aguas que cubren a los que entran al mismo río. Con tanto ardor deben los ciudadanos pelear por la defensa de las leyes, como por la de sus murallas, no siendo menos necesarias aquéllas que éstas para la conservación de una ciudad. La enfermedad hace agradable la salud; el hambre la saciedad; la fatiga el reposo. En el círculo se confunden el principio y el fin. A todo hombre le es concedido conocerse a sí mismo y meditar sabiamente. Los asnos prefieren la paja al oro. Dios es día y noche, invierno y verano, guerra y paz, abundancia y hambre. Todas las leyes humanas se alimentan de la ley divina. Muerte es todo lo que vemos despiertos; sueño lo que vemos dormidos. Los perros sólo ladran a quienes no conocen. El sol es nuevo cada día. El alma seca es la más sabia y la mejor. La guerra es el origen de todo. Los cuerpos muertos han de desecharse con mayor motivo que el estiércol. Nada es permanente a excepción del cambio. No hagas reír hasta el punto de dar motivo a la risa. Porque sin fuerzas de colisión no hay movimientos y no hay realidad. Si todas las cosas se convirtieran en humo, las narices discernerían. Una vez nacidos, quieren vivir y alcanzar su destino, pero más bien descansar, así que dejan tras de sí para que alcancen su destino. Erudición no enseña sensatez, pues se la habría enseñado a Hesíodo y a Pitágoras y aún a Jenófanes y a Hecateo. El parecer de uno, enfermedad sagrada. No vayamos conjeturando azarosamente sobre los temas más importantes. Preciso es saber que la guerra es común; la justicia, contienda, y que todo acontece por la contienda y la necesidad. Los ojos son testigos más exactos que los oídos. Lo sabio es la meta del alma humana y, a medida que se avanza en sus conocimientos, va alejando a su vez el horizonte de lo desconocido. La salud humana es un reflejo de la salud de la Tierra. Tu integridad es tu destino...Es la luz que guía tu camino. Lo contrapuesto concuerda, y de los discordantes se forma la más bella armonía, y todo se engendra por la discordia. La oposición trae concordia. De la discordia surge la armonía más justa.