Autor
Frases célebres de Fito Cabrales
71 frases
¿Qué te metes Don Quijote pa flipar con los molinos?
Ha sido divertido, me equivocaría otra vez. Quisiera haber querido lo que no he sabido querer
Nunca me han interesado ni el poder ni la fortuna, lo que admiro son las flores que crecen en la basura.
Quiero mirar tus ojos del color de la coca-cola...
Dime por qué preguntas cuánto te he echao’ de menos si en cada canción que escribo, corazón, eres tú el acento.
Ven hacia mí, podemos hablar tranquilos.
Puedo ser pequeño pero tengo un castillo, si te lo imaginas ya puedes entrar.
No es porque digas la verdad, es porque nunca me has mentido.
El mejor de los pecados: el haberte conocido. Tú no eres sin mí… yo solo soy contigo.
Que bien, hoy todo es tan distinto, parece que el mundo funciona.
Ojos de luna llena. Tu mirada es de fuego y mi cuerpo de cera.
Creí que me había equivocado, luego pensé: Que estoy bien aquí, en mi nube azul, todo es como yo lo he inventado. Y la realidad, trozos de cristal, que al final hay que pasar descalzo.
El mundo es de papel y con papel se compra.
Igual que un faro por la noche, yo ví la luz de un whisky bar.
Los sueños viajan con el viento.
La justicia está arrestada por orden de la avaricia. El dinero que te salva, es el mismo que asesina.
No voy a sentirme mal si algo no me sale bien, he aprendido a derrapar y a chocar con la pared.
He crecido cerca de las vías y por eso sé que la tristeza y la alegría viajan en el mismo tren.
Será más divertido cuando no me toque perder: sigo apostando al cinco y cada dos por tres sale seis.
Yo siempre te he dado los besos que tu nunca me has pedido.
¡Qué divertido! Arrimarse a la locura.
Gasta por la noche lo que gana por el día. Su futuro tiene forma de un billete de lotería.
Tarde o temprano se que voy a volver, de vez en cuando, cada cuando una vez.
¡Hay caminos en los que hay que andar descalzo!
Ojalá me hubiera dado cuenta antes. No siempre lo urgente es lo importante.
Esa telaraña que cuelga en mi habitación no la quito, no hace nada solo ocupa su rincón.
No me sale bien la cuenta de la vida: o me sobran noches o me faltan días.
Después de romper la ola, sólo nos quedó la espuma.
Nunca he sentido igual una derrota que cuando ella me dijo se acabó.
Lo he intentado muchas veces pero nunca me ha salido, puede que me falte voluntad o que me sobre vicio.
Un día la suerte entró por mi ventana, vino una noche se fué una mañana; quizas solamente me vino a enseñar…que viene y va.
Yo le doy mi querer al querer, y lo doy para toda la vida.
Todos los minutos que no he estado contigo ahora son demonios que viven conmigo.
Y pienso si te vas, las veces que te tengo y cada vez que estás, que te echaré de menos.
Ya no sé si el mundo está al revés o soy yo el que está cabeza abajo.
Soy un pez en una jaula, lo que quiero y lo que no, soy todo lo que me pasa.
El tiempo pasa tan despacio en el club del gato negro que hasta el whisky doce años aparenta alguno menos.
Todo y nada hay que explicar.
Yo jamás te olvidaré, tú acuérdate también de mí. Nunca se para de crecer, nunca se deja de morir.
Que la vida se nos va, como el humo de ese tren, como un beso en un portal, antes de que cuente diez.
Toda la culpa es del café que me recuerda a tu sabor. Y fue la voz que no escuché y fue el silencio el que me despertó.
No voy a despertarme porque salga el sol.
Si no cierras bien los ojos muchas cosas no se ven.
Lo que me llevará al final serán mis pasos, no el camino. ¿No ves que siempre vas detrás cuando persigues al destino?
Nunca se para de crecer, nunca se deja de morir.
Soy el sueño que te sueña y en mis sueños tú eres una flor.
No hay más razón que un corazón siempre loco por vivir.
Lo mejor del sol… El brillo de la Luna.
El colegio poco me enseñó… si es por esos libros nunca aprendo a coger el cielo con las manos, a reír y a llorar lo que te canto, a coser mi alma rota, a perder el miedo a quedar como un idiota y a empezar la casa por el tejado, a poder dormir, cuando tú no estás a mi lado.
Yo bailaría contigo pero es que estoy sordo de un pie.
No se restar tu mitad a mi corazón.
Como venganza de la buena suerte o recompensa de la mala vida.
Hay un niño que se esconde, siempre detrás de mí.
Tengo algo amargo para cada día, tengo un final para cada verano, tengo una esquina junto a mi rodilla, tengo el problema para el resultado.
Me da pena que se admire el valor en la batalla, menos mal que con los rifles no se matan las palabras.
Al cantar me puedo olvidar de todos los malos momentos, convertir, en virtud defectos.
Y yo que siempre voy detrás del error, le canto a lo que nunca tendré, al beso que ella nunca me dio.
Vuelvo a ser un loco para sobrevivir a la locura de la vida.
Si la noche es clara, a la Luna se le ve el ombligo.
Creo que los bares se deben abrir para cerrar las heridas.
Soy mentira y soy verdad.
Si te cabe el cielo en un abrazo siempre habrá una estrella para ti.
Y una voz que me decía: déjate llevar si el alma te lleva, duele el corazón cuando te lo dejas; cerca del final donde todo empieza.
Perdimos la cabeza pero no el sombrero.
Que pena estar siempre pegado al suelo, el cielo queda demasiado lejos. Tendré que soñar que puedo volar.
Lo que queda en la mirada no es que esté escondido, pero hay cosas que solo se ven si pasas cerca del abismo.
Ibas buscando basura en un terreno barrido.
Y es tan frecuente como extraño: si no puede hacerte daño no te hará feliz.
Tal vez te alegre el corazón, no hay más motivo ni razón que me acordé de ti.
Nunca es lo que pudo haber sido.
Es igual que nuestra vida que cuando todo va bien, un día tuerces una esquina y te tuerces tu también.