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Frases célebres de César Manri

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Tenemos que recoger y aprender de nuestro propio medio. Mi alegría de vivir y de crear continuamente me ha dado el haber estudiado, contemplado y amado la gran sabiduría de la naturaleza. Ante la presencia espectacular del destrozo y deterioro sistemático de nuestro planeta, por ese afán desmedido de poder y riqueza. Quiero extraer de la Tierra su armonía para unirla a mi sentimiento con el arte. Debemos evitar la destrucción de cada muro viejo, de cada distribución, de cada vivienda en donde el tiempo haya dejado rastro histórico. Su desaparición borraría para siempre un pasado lleno de sentido y de sabiduría aprendida por experiencia. Crear con absoluta libertad, sin miedos y sin recetas, conforta el alma y abre un camino a la alegría de vivir. Lucho en contra de las etiquetas, patrones culturales y de toda homogeneidad. Hemos empezado a descubrir que todo está interconectado y que la ocupación desmedida del suelo acaba destruyendo a la naturaleza y, por tanto, al ser humano. En los viajes la cultura se nos brinda de una manera fácil y natural, pero hay un fenómeno que tenemos la obligación de difundir que es sencillamente enseñar a ver. Estoy harto de reuniones, de promesas y de pedantes palabras. El movimiento se demuestra andando. Alcanzar la meta de la utopía es conseguir lo imposible. El mundo que habitamos es oscuro y frío si no abrimos los ojos interiores del espíritu a la llama interna de la naturaleza. No voy a renunciar, bien sea con mis obras o con mis permanentes denuncias, a la lucha por nuestra supervivencia y por la conservación de nuestro entorno. La suma de todos los individuos es lo que realmente producirá resultados. Recuerdo que, siendo niño, era como una vergüenza el haber nacido en esta isla. Lanzarote era la cenicienta de las Canarias. Los canarios no sabemos que vivir aquí es un lujo. Para cualquier ser vivo, la conservación de la naturaleza y su perfecto equilibrio produce una enseñanza realmente profunda, porque en la naturaleza está inmersa toda la inteligencia del cosmos. Se trata de vivir cara al futuro, contribuyendo a construir una alternativa limpia, inteligente, de calidad de vida. El arte es algo mucho más importante, mucho más profundo, para no caer en la elemental y pobre vulgaridad de la ordinariez humana cada vez más acentuada. El mayor negocio que puede tener un país es la educación de su pueblo. Ante el exterminio suicida de nuestro planeta, la intervención de los artistas en defensa de la conservación del medio, se convierte en una cuestión urgente, de máxima responsabilidad. Me considero, y siempre lo he sido, un ser libre, que ha roto siempre cadenas y ataduras que empobrecen el alma y la vida. El arte, sobre todo, tiene que tener una enorme amplitud y una gran libertad, si realmente se quiere investigar y crear. Vivimos tan corto espacio de tiempo sobre este planeta que cada uno de nuestros pasos debe estar encaminado a construir más y más el espacio soñado de la utopía. En el fondo de la cuestión, todo se puede mover a través de una gran pasión, de un gran amor de una entrega total. Lanzarote es pura magia… misterio. Belleza limpia, insolente y desnuda. Lección constante. ¿Se puede comprender tal torpeza y barbaridad, que por el sólo hecho de las estafas de la especulación con el sólo propósito de ese afán desmedido de urgente lucro, es capaz de abolir para siempre, y esto es lo grave, todo el porvenir de un país? Creo que ésta es la misión más importante de un artista de hoy. La eternidad es un segundo y un segundo es la eternidad. Lo importante de la creatividad es sacudir las mentes atadas a formulismos establecidos. En Canarias hay una serie de alcaldes zoquetes de la especulación de nuestra cultura y estilo. En Gran Canaria la mayoría de sus pueblos están sin encalar dando una impresión tercermundista, de pobreza y miseria que dan ganas de vomitar. Cualquier lugar de la tierra sin fuerte tradición, sin personalidad y sin suficiente atmósfera poética, está condenado a morir. La verdad absoluta no existe. El contacto directo de mi piel con las rocas de esta desnuda naturaleza me da el vigor de la energía de la vida. El hombre, enaltecido por su orgullo desmedido, ha impuesto un sistema de valores caducos que solo han servido para aniquilar su propio sistema de vida. Tenemos, ahora más que nunca, que luchar para borrar la reinante vulgaridad cotidiana. He repetido hasta la saciedad el cuidado que debíamos tener en la planificación urbanística. La única manera de competir con Nueva York y Manhattan es una casita campesina que vi en el casco, con un patio canario lleno de poesía y belleza. El día que me muera, que no me da la gana morirme, habré dejado una semilla plantada. Lo más peligroso de cualquier tendencia es asimilarla como la novelería de la novedad. Una revancha de demostrarme a mí mismo que no estaba equivocado con lo que pensaba podía ser esta maravillosa isla. Hemos trabajado con absoluta entrega, logrando el milagro del nacimiento de un nuevo concepto estético. La última razón, y creo la que más influyó en mi amor por Lanzarote, es de índole más moral, más social e intimista. La energía de todo lo existente no puede ser traducida con palabras, solamente se siente con los sentidos y esa entrega absoluta de comunión con la naturaleza. No creo en el triunfo. El triunfo se mide en la civilización occidental en millones, es un concepto materialista. Estaba seguro de poder aplicar e introducir el arte en la naturaleza, en el medio en que vivimos. Por la noche hablo con las estrellas. Me da pena que en estas Islas, después de haber realizado milagros como el de Lanzarote, donde de la nada se creó una utopía, el Gobierno y las autoridades no hayan tenido la suficiente visión de futuro. Creo que mi gran amor, lleno de verdad y fidelidad, se encuentra plenamente en la pintura y en todo el significado de la creatividad. Hay que proclamar héroes culturales a través del experimento creacional. Al fin y al cabo son los especuladores, los asesinos del pensamiento, los que han conducido a la humanidad a la confusión, al desencanto y a la desesperanza de un futuro suicida. Mi lucha por salvar el medio y el estilo de la isla ha sido feroz. La problemática verdaderamente importante del arte contemporáneo es que los artistas colaboren entrechamemte con el pueblo. La obra válida de un artista debe ser un testimonio de la autenticidad de su verdadera personalidad y del medio en el que le ha tocado vivir. A pesar de todo, no he podido con la autoridad y poder del Estado, que muchas veces, por su incapacidad estética, empaña esa labor. Había que parar y programar para impulsar una industria inteligente del turismo y así acabar con la especulación caótica que se extiende por toda Canarias. La muerte me parece una maravilla, porque no tengo la responsabilidad de seguir existiendo para poder hacer las cosas más atrevidas y divertidas. Traté de ampliar el concepto estético a los dominios de la satisfacción vital y didáctica. Yo no le pido a la vida otra cosa que no sea que me permita crear y pintar. Por haber conocido desde mis primeros años su gran humildad y pobreza, en donde sus gentes tenían muchos años que emigrar por falta de lluvia y medios. Ampliando las fronteras del arte, integrándolo en todas sus facetas en una simbiosis totalizadora que se define como vida-hombre-arte. Desgraciadamente, creo que la inteligencia y el carácter de las masas son incomparablemente inferiores a la inteligencia y el carácter de los pocos que investigan y descubren valores positivos para la humanidad. Hay que luchar mientras uno viva, para dejar un rastro que justifique la existencia. Quiero que se mentalicen para que restauren sus casas típicas y puedan decir ¡Vengan!, tinerfeños, para que vean amor, estilo, categoría y orden en La Guancha. La miopía de los gobernantes y el afán de riqueza de los especuladores está derrumbando irremisiblemente el futuro. Afrontar con claridad y calidad una educación que enriquezca a los hombres a través de la cultura y el arte. Toda la influencia que supone este escenario que ha rodeado mi infancia se ha manifestado sucesivamente en toda mi plástica, con gran libertad de expresión, como la misma y brutal superficie de la isla. Haber nacido en esta quemada geología de cenizas, en medio del Atlántico, condiciona a cualquier ser medianamente sensible. Por profecía del destino, en la isla de Lanzarote se logró el milagro de la utopía. Lo mejor es hacer de la vida una investigación como juego, ante algo tan desconocido y fascinante como la propia existencia ¿Adónde hemos llegado los canarios para no valorar lo que tenemos? Un canario que, pudiendo, no pinte su casa es un anticanario. Y luego hay una serie de canciones patriotas que hablan de Canarias como un paraíso virgen... ¡Mentira! Hacerlas pensar sin prejuicios, con la lógica de una mayor visión del mundo, captando las incomprensibles vibraciones testimoniales de todo lo que nos rodea. De todas maneras, creo, ha llegado el momento de empezar a vivir la utopía. Me deprime el pensar que me cataloguen. Quiero estar fuera de ese pobre sentimiento, para hacer lo que creo más positivo, didáctico y cultural. Está siendo testigo de tanto descalabro, de tanta degradación, de tanta contaminación, que si realmente no se siente partícipe de la barbarie de la que está siendo testigo, para defender la estabilidad de la vida en todos sus órdenes, es que el arte tampoco le interesa. Un pueblo sin educación está condenado a la ruina. Construyámoslo conjuntamente: es la única manera de hacerlo posible. Ya que es hora de traspasar las fronteras y ampliar los ambiguos límites del arte. Con una programación inteligente y con una conciencia clara de lo que se quiere, se abre un porvenir lleno de posibilidades tan inmensas como jamás podrán imaginar. El futuro del arte se atisba en la creación total. Se trata de hacer convivir la industria turística con la defensa del territorio y de la cultura propia. Y esa convivencia es posible, pero, sobre todo, necesaria, obligatoria para no vivir de espaldas al futuro Me he quedado sorprendido por el amor de La Guancha a su medio ambiente. Podríamos ser el paraíso de Europa y lo único que se ha hecho es intentar ganar dinero a corto plazo destruyendo el futuro. La ley secreta del destino humano, como estado superior al resto de las especies, radica y apunta hacia un camino de sensibilidad espiritual. Cuando una amplia mayoría de la población sea consciente de la fragilidad y equilibrio del todo, seremos capaces de revertir la destrucción que hemos puesto en marcha. La utopía puede ser una realidad cuando el alma se manifiesta volcándose con entusiasmo de salto-récord para conseguir esa singularidad de la creación. Ésta ha sido la razón fundamental que ha reforzado la personalidad de Lanzarote. El hombre tiene una infinita capacidad de adaptación y de información, para que pueda sentir el enorme gozo del análisis en la totalidad de las cosas y no pasarse la vida mirando sin enterarse por no saber ver. Lanzarote podría ser la isla para la meditación, y de esto podría hablar mucho, pero no quiero que me cataloguen de loco y de utópico idealista. Un increíble paisaje que determinaban un resultado de maneras de hacer, que no se puede improvisar en un corto espacio de tiempo. Nos encontramos en condiciones de intuir, por ese misterio escondido del instinto, la catástrofe de todo lo que pudiera ocurrir, si no luchamos aportando el esfuerzo de cada uno. No tenemos que copiar a nadie. Que vengan a copiarnos. No debemos desfallecer, hay que seguir adelante, estar vigilantes y mantener viva la conciencia crítica, pues el futuro nunca está conseguido, lo tenemos que hacer desde el presente. Sin preparación cultural es imposible tener una clara visión de futuro para planificar algo que nos beneficia a todos. Solamente así se destruirá todo sin perspectiva. Sirvan ustedes, los guancheros, de ejemplo para otros pueblos sobre todo para ese Sur de Tenerife que es una basura, con rascacielos ridículos que no están dejando rastro de nuestra cultura. De cualquier forma, cuando un ser no es capaz de amar, de realizarse creativamente, está en manos de la destrucción. Aplicando su talento y su arte en todas las posibles aplicaciones de su vida, para crear en el pueblo más cultura, fundamento de la evolución de un país. Su desconocida y profunda naturaleza es consciente del gran espectáculo que ofrece.