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Frases célebres de Ayrton Senna

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Todos los años hay un campeón, pero no siempre hay un gran campeón. Tengo miedo de la muerte y del dolor, pero convivo con eso. El miedo me fascina. No me arrepiento de nada, estoy haciendo las cosas por las razones correctas. Algunos lo entienden y otros no. La vida es demasiado corta para tener enemigos. No fue un error del corredor, fue un error del equipo, de los demás corredores; debemos tener el coraje de salir y admitir que todos compartimos la responsabilidad. Ganar una carrera es un desafío mucho mayor que ganar un millón de dólares. A veces cometo errores, no se puede estar siempre en lo correcto, pero al final soy yo quien conduce y debo hacer lo que me dice mi mente en esos momentos. He aprendido a encontrar el equilibrio para dar todo de mí cuando realmente importa. Debo seguir intentándolo lo mejor que pueda para ser lo mejor posible. Es importante que los conductores se mantengan juntos, porque en tiempos difíciles, nos tenemos los unos a los otros. Si no estamos juntos, los intereses financieros y políticos de los organizadores y constructores estarán en el primer plano. ¿Mi mayor error? Algo que aún tiene que ocurrir. Si alguna vez ocurre que tengo un accidente que me cueste la vida, espero que sea definitivo. No me gustaría estar en una silla de ruedas. No me gustaría estar en un hospital sufriendo de cualquier lesión. Ser un piloto de carreras significa que estás compitiendo con otras personas y, si no vas a por esas aberturas por miedo, entonces ya no eres un piloto de carreras. Los pilotos somos, para la gente, más un sueño que una realidad. Es importante, cuando tu equipo técnico no es el mejor, creer que siempre habrá una mejor carrera. No tengo ídolos. Admiro el trabajo, la dedicación y la competencia. Respecto al rendimiento, compromiso, esfuerzo, dedicación, no hay término medio; o haces algo muy bien, o no lo haces. Va a ser una temporada con muchos accidentes y me arriesgaré diciendo que tendremos suerte si algo realmente serio no sucede. Soy un joven que sacrificó mucho de su propia existencia por las carreras. La Fórmula 1 es terriblemente competitiva y egoísta, no es el ambiente más adecuado para hacer amistades. El día que llegue, llegará. Podría ser hoy o 50 años más tarde. Lo único seguro es que llegará. Pienso en esta profesión desde que era un niño; di todo de mí y creo que la amo más que cualquier otra cosa. Por eso, cuando esté corriendo lo haré solamente para vencer. Mi principal responsabilidad, mi principal atención, es hacia los niños sobre todo. Nunca vas a lograr que todos te entiendan y te acepten, pero al final, yo admiro lo que estoy haciendo. Las carreras, la competición…, están en mi sangre. Todos somos responsables por los accidentes que ocurren en la carrera. Si voy a vivir, quiero vivir plenamente, muy intensamente, porque soy una persona intensa. Arruinaría mi vida si tuviese que vivir parcialmente por culpa de una lesión. Nunca conocerás el sentimiento de un conductor al ganar una carrera. El casco esconde sentimientos que no se pueden entender. He logrado mucho en muy poco tiempo, no es tiempo de detenerme. ¿Dejar de correr porque es peligroso? También puedo ser atropellado. Hay muchas formas de experimentar todas las emociones. Cuando más disfruté fue cuando empecé a competir en karts; aquello eran carreras de verdad: no había política, ni dinero involucrado. Si no cambiamos esta curva, alguien va a morir aquí (comentario a Tamburello). Correr en Karts es el deporte más impresionante del mundo. Más que la F1, de hecho, a mí me gustaba más. Soy muy competitivo, pienso que cada corredor que llega hasta la fórmula 1 tiene dentro de sí un espíritu muy competitivo. Y de repente, me dí cuenta de que ya no conducía el coche conscientemente. Lo conducía por un tipo de instinto, sólo yo estaba en una dimensión diferente. La meta principal es encontrar la manera una y otra vez para estimular ese sentimiento que me mantiene comprometido con la meta de ser exitoso. Mi principal objetivo es ser reconocido en el mundo del automovilismo como un profesional y ser visto como alguien que consiguió algo. La sensación de peligro es excitante. El desafío es encontrar nuevos peligros. Seas quien seas, no importa la posición social que tengas, rica o pobre, muestra siempre una gran determinación y siempre haz todo con mucho amor y fe profunda en Dios. Un día alcanzarás tu meta. Ganar es lo más importante. Todo es consecuencia de ello. Los hombres ricos no pueden vivir en una isla rodeada de pobreza. Todos respiramos el mismo aire. Debemos dar una oportunidad a todos, al menos una oportunidad básica. Lo importante es ganar todo siempre. Esa historia de que lo importante es competir no pasa de ser demagogia. Cuando te ajustas a un coche de carreras y corres para ganar, ser segundo o tercero no es suficiente. Sólo pararé el día en que perciba que estoy andando una décima más lento de lo que podría. Competir es parte de mi, es parte de mi vida. Lo he estado haciendo toda mi vida y supera a todas las demás cosas. A veces no puedes ir tan rápido. El amor de los niños y su admiración es lo que me motiva a transmitir buenos valores. Siempre lo he dicho: si hubo un error, fue desde el comienzo. Cuando una pista no está diseñada para este tipo de carreras y nosotros lo sabemos, deberíamos pararnos y salir de los carros. El hecho de que crea en Dios no me hace inmortal. Si una persona no tiene sueños, no tiene razón de vivir, soñar es necesario aún cuando el sueño va más allá de la realidad. Para mí, soñar es uno de los principios de la vida. Cuando ves una abertura y conduces a alta velocidad junto a otros carros que están cerca de ti, te comprometes contigo mismo y tomas esa abertura. A 273 km/h te sales en una curva, pero a 271 km/h te pasa el segundo. Estamos hechos de emociones, todos buscamos emociones, sólo es una cuestión de encontrar la forma de experimentarlas. Mujeres, en problemas con ellas o sin ellas, pero no podemos vivir sin ellas. Soy joven, saludable y estoy comprometido hoy más que nunca, a mi pasión, nuestra pasión. No conozco otra forma de conducir que no sea arriesgada. Todos tienen que mejorar. Cada conductor tiene sus límites. Mi límite está un poco más lejos que el de los demás. Tuve una muy fuerte educación, con fuertes y claros principios en el sentido de cómo debía comportarme. Nosotros los pilotos, competimos, y competimos para ganar, la única motivación de todos nosotros es la victoria. Lo más importante de todo, no es el control sobre el auto, sino el control sobre ti mismo. No hay pequeños accidentes en este circuito. Si quieres ser exitoso, necesitas tener una dedicación total, buscar tu máximo límite y dar lo mejor de ti mismo. Quizás, algo diferente, una cosa particular que la fórmula 1 te puede dar, es que sabes que siempre estamos expuestos al peligro, peligro de hacerse daño, peligro de morir. Con el poder de tu mente, tu determinación, tu instinto y la experiencia, puedes volar muy alto. Tienes que estar calmado, sereno y debes aceptar la ayuda, necesitas ese asesoramiento para ganar. Si tienes a Dios a tu lado, todo se vuelve claro. Los cobardes mueren varias veces antes de expirar, el valiente sólo prueba una vez la muerte. Ser segundo es ser el primero de los primeros que pierden. Ser un piloto de carreras implica que estás en riesgo en todo momento. Soy un corredor que ha ganado más carreras que nadie. Mis rivales no me quieren porque mi pecado es ser veloz. El dinero es un asunto extraño. La gente que no lo tiene, lo persigue. La gente que lo tiene, está llena de problemas. Continuamente voy más y más lejos aprendiendo mis propias limitaciones, mis limitaciones corporales, limitaciones psicológicas. Es una forma de vida para mi. Soy un privilegiado. Siempre he tenido una muy buena vida. Pero todo lo que tengo de la vida fue obtenido a través de dedicación y un deseo tremendo de alcanzar mis metas, un gran deseo de vencer, significando victoria en mi vida, no como conductor. Debes tomar el compromiso de ganar.